Ninguna transformación ocurre en solitario

Ninguna transformación ocurre en solitario
Panel: Romper el ciclo de la violencia en las organizaciones.

Conclusiones del GLI Forum Latam 2026

¿Qué se necesita para que los cambios sociales realmente perduren? Algunas reflexiones sobre colaboración, evidencia y responsabilidad compartida a partir de las conversaciones del GLI Forum Latam 2026.


El GLI Forum Latam es uno de los principales espacios de encuentro de la región para quienes trabajan en la promoción de la igualdad de género desde la inversión, el emprendimiento, las políticas públicas, la academia y el desarrollo económico. Es un espacio donde convergen distintos sectores para intercambiar evidencia y propuestas orientadas a cerrar brechas de género en América Latina.

A una semana del foro, muchas de las conversaciones que escuché durante esos días permanecen conmigo. 

Compartimos y aprendimos sobre violencia de género, culturas inclusivas, mujeres en STEM, empleabilidad, economía del cuidado, salud y políticas públicas. Más allá del tema que se estuviera abordando, muchas conversaciones terminaban encontrándose en una misma pregunta: ¿qué hemos aprendido en todos estos años trabajando, desde distintos frentes, para reducir las brechas? ¿Y cómo logramos cambios sustanciales que realmente se sostengan en el tiempo?

La evidencia existe. Las mujeres siguen enfrentando mayores barreras para acceder y crecer en determinados espacios. La brecha salarial promedio en América Latina es de 17,4% y en Perú puede alcanzar el 27%. También sabemos que una parte significativa de la economía depende del trabajo de cuidado, un aporte que durante el foro se estimó en alrededor del 21% del PBI regional. Los datos son fundamentales porque nos permiten dimensionar el problema. Pero, el desafío ya no es únicamente comprender estas brechas, sino traducir ese conocimiento en cambios capaces de ser duraderos.

Una de las conclusiones que apareció una y otra vez fue que ninguna transformación ocurre en solitario.

La economía del cuidado no puede abordarse únicamente desde las familias. La autonomía económica de las mujeres no depende exclusivamente de las empresas. La prevención de la violencia de género no puede recaer solo en quienes la enfrentan y en el Estado. Desde temas y sectores distintos, aparecía la misma constatación: los cambios requieren la participación de múltiples actores. Estado, sector privado, academia, organismos internacionales, organizaciones sociales y ciudadanía tienen responsabilidades distintas, pero complementarias.

Durante el panel sobre economía del cuidado, una de las expositoras mencionó una frase de Howard Zinn: “nadie puede ser neutral en un tren en movimiento”.

Los cambios sociales no ocurren fuera de nosotros. Participamos de ellos con las decisiones que tomamos, las conversaciones que impulsamos, las prioridades que definimos y los proyectos en los que decidimos invertir nuestros recursos. El tren de nuestra sociedad está en constante movimiento y, ante los desafíos que enfrentamos, la indiferencia es también una forma de participación.

Durante el panel de “Romper el ciclo de la violencia en las organizaciones“, en el que participó ELSA, nuevamente, estuvo presente el impacto de la neutralidad.

Vivimos un momento en el que se cuestionan derechos que parecían consolidados, se debaten políticas que creíamos superadas y resurgen narrativas que buscan invalidar desigualdades ampliamente documentadas. Y, al mismo tiempo, pareciera que estamos recibiendo un mensaje sutil sobre mantenernos en silencio.

Pero los problemas no desaparecen cuando dejamos de nombrarlos, ni porque no existan denuncias. Como mencionó Marlene Molero durante la conversación haciendo eco de las situaciones de hostigamiento y acoso sexual, solemos asumir que estas situaciones ocurren en otros equipos, otras organizaciones u otros espacios. Sin embargo, la ausencia de denuncias rara vez habla de la ausencia del problema. Y asumir una posición neutral termina haciéndonos parte de él.

El panel cerró con este mensaje: “Los cambios estructurales requieren tiempo, y la intervención de distintos y nuevos actores“. Los desafíos que se discutieron en el foro implican una transformación profunda en cómo hemos venido funcionando como sociedad. Sus resultados pueden tomar años, incluso décadas.

Quizás fue esa conclusión de las más agridulces y movilizadoras para mi. Ver a tantas personas trabajando en desafíos complejos, conscientes de que muchos de los resultados más importantes tomarán años. Personas que siguen apostando por cambios cuyos frutos probablemente no verán ellas mismas.

Ninguna transformación ocurre en solitario. Requiere tiempo, colaboración y la participación de muchas personas empujando en una misma dirección. Durante dos días en el GLI Forum Latam conocí a muchas de ellas. Y, en la coyuntura que vivimos, eso es una gran razón para la esperanza.